Frank Bainimarama, el Primer Ministro de Fiji y el Presidente de COP23, y Jerry Brown, Gobernador de California, organizaron un Diálogo de Talanoa de alto nivel en 12 September 2018 sobre la transición rápida a sociedades con emisiones netas cero.

El evento de alto nivel preparó el escenario para GCAS reuniendo a líderes de gobiernos nacionales y subnacionales, directores ejecutivos del sector privado y directores de diversas organizaciones de la sociedad civil para compartir historias desde sus propias experiencias y perspectivas sobre cómo el mundo puede lograr redes. cero emisiones en las próximas décadas.

A continuación se muestra un resumen de algunos de los mensajes clave compartidos por los participantes.

El mundo necesita un liderazgo más decidido para una transición rápida hacia una sociedad de emisiones netas cero

El Acuerdo de París ideó una nueva visión para el futuro. En este momento crítico de la historia, los líderes políticos, en nombre de todos los ciudadanos del mundo, forjaron un nuevo camino para lograr cambios fundamentales en la sociedad. Estos cambios incluyen, entre otros, que nuestras economías deben ser alimentadas solo por energía limpia; que nuestros sistemas de transporte deberían ser sostenibles e inteligentes; que nuestra infraestructura y nuestros sistemas de producción de alimentos deberían ser resilientes y neutrales en términos de emisiones; y que nuestros ecosistemas deberían ser gestionados de una manera sostenible y climáticamente inteligente. La última visión de París es que las emisiones globales deben alcanzar su punto máximo y disminuir rápidamente hasta que lleguemos a ser una sociedad de emisiones netas cero, y que esto debería suceder antes de mediados de este siglo.

París fue un gran momento de liderazgo audaz y centrado; un ejemplo de lo que es posible cuando los líderes se comprometen a aumentar la ambición. Pero ahora, para hacer avanzar la visión del Acuerdo de París, para convertir sus palabras en acción y para entregar resultados sobre el terreno, el mundo ahora necesita un nuevo tipo de liderazgo.

Ya estamos viendo surgir este liderazgo. Aquellos que piensan globalmente y a largo plazo. Aquellos que están convencidos y preocupados por el cambio climático. Aquellos que anteponen los intereses de la sociedad a los suyos. Aquellos que son valientes, decididos, comprometidos y perseverantes. Y, sobre todo, aquellos que se dan cuenta de que necesitan trabajar juntos en la búsqueda de un objetivo común.

Pero el hecho es que ningún líder será capaz de asumir este desafío por sí mismos. Para llegar a una sociedad de emisiones netas cero, debemos ir más allá de una sola compañía, un solo sector o ciudad, o un solo país. Los líderes de todo el mundo deben, dentro de sus circunscripciones y jurisdicciones, escuchar lo que dice la ciencia y traducir una visión global en acción local. Deben tomar decisiones audaces, proporcionar los recursos necesarios y motivar y movilizar a las personas sobre las que pueden influir para dar seguimiento y cumplir.

Los líderes políticos y gubernamentales de todos los niveles deben unir a la sociedad para abordar de manera colectiva y urgente el cambio climático e identificar medidas innovadoras para hacerlo. Deben establecer objetivos nacionales, regionales, sectoriales y de la ciudad; proponer políticas audaces; y crear los marcos necesarios para establecer entornos económicos predecibles y socialmente conscientes. A nivel nacional, también tienen la responsabilidad de incorporar las mejores vías para la acción climática en sus NDC, que aseguran la máxima ambición para reducir las emisiones.

Los líderes empresariales deben creer en los beneficios de la sostenibilidad para la competitividad y el crecimiento. Dentro de sus empresas, deben establecer objetivos basados ​​en la ciencia y poner a disposición los recursos necesarios para alcanzarlos, incluida la creación de un entorno que fomente la innovación. Fuera de sus empresas, también pueden convertirse en agentes de cambio sectorial al expandir su ambición climática en sus cadenas de suministro y motivar a sus pares a actuar.

Los líderes de la comunidad inversora deben convertirse en un mayor motor de cambio al comprometer a sus empresas y clientes a desplegar recursos financieros para expandir las tecnologías, apoyar a las compañías del futuro y deshacerse de las del pasado. Deben orientar a sus empresas para que incorporen la evaluación del riesgo relacionado con el clima y promuevan la divulgación financiera.

Los líderes de la sociedad civil deben seguir siendo la voz de la gente, exigir gobiernos y empresas responsables, comprometidos y responsables. También deberían trabajar con personas para promover el cambio de comportamiento.

Los líderes espirituales pueden abrir vías espirituales para abordar el cambio climático al ayudar a las personas a volver a conectarse con las maravillas de la naturaleza y la creación, nutrir el amor por el planeta y fomentar la compasión y la reconciliación.

A medida que la realidad del cambio climático se vuelve más urgente, más y más líderes se unen en esta Gran Coalición para combatir el cambio climático. Han descubierto que no solo es posible desacoplar las emisiones del crecimiento, sino que también puede ser un motor de crecimiento económico y social. Sin embargo, necesitamos más de estos líderes, porque el desafío que tenemos por delante es inmenso. La entrega del Acuerdo de París para nosotros y para las generaciones futuras exige que la nueva era del liderazgo climático se arraigue en todo el mundo.

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